Testigo del arresto de un sospechoso en Los Ángeles

Testigo del arresto de un sospechoso en Los Ángeles

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Algunas cosas que se han visto últimamente en las noticias en el área de Los Ángeles me recordaron de algo que me sucedió hace apenas unos años atrás durante mi último año en la universidad. Estaba haciendo un viaje corto a California. Me había subido al tren Amtrak. Ahí noté a una chica interesante de unos veintitantos años que estaba sentada muy cerca. Traté de conocerla, así que esperé hasta que llegamos. Me le acerqué y comencé la conversación mientras salimos del tren.

Al principio creía que era de otro país pero al hablar me dijo que su papá era de la India, creo. Seguimos platicando mientras nos encontrábamos detrás de un hombre que iba empujando a otro en su silla de ruedas. Me gustó eso porque tuvimos que ir más despacio y por lo tanto tendría más tiempo para hablar con la chica. Ella fue amable y hablamos de cosas triviales.

Cruzamos algunas puertas y continuamos caminando en fila detrás de los de la silla de ruedas. Ahí noté a un policía corriendo de un lado a otro y luego lo vi hablando por radio cerca de mí. Inmediatamente dos policías más aparecieron.

Mientras la chica y yo nos separamos de los de la silla de ruedas, me di cuenta que dos policías caminaban uno enfrente del otro y relativamente detrás de nosotros. Una mujer policía al frente y detrás de ella estaba un policía varón ligeramente agachado y resguardándose detrás de su compañera mientras ambos tenían sus pistolas desenfundadas y apuntando al hombre que empujaba la silla de ruedas. La mujer policía le gritó algo y el hombre levantó sus manos.

La gente alrededor continuó caminando a paso normal pero abriendo el área. Quise sacar mi cámara y tomar fotos pero creo que eso no hubiera sido muy apreciado. Más policías llegaron y pusieron al hombre en el piso, lo esposaron y lo revisaron. Sacaron un pequeño cuchillo o navaja y algunos otros pequeños objetos irrelevantes. Otro policía estaba tomando notas con papel y pluma mientras entrevistaba al hombre de la silla de ruedas que parecía ser un simple pasajero inocente. ¿Tal vez había sido usado por el otro hombre como para esconderse? No estoy realmente seguro.




Nunca supe que pasó ahí. Fue una cosa que me sucedió muy al azar en Los Ángeles, California. Me despedí de la chica y no, no le pedí su número.

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Y si crees que eso suena extremo, espera a que te cuente otras experiencias similares que me han sucedido. Te las contaré en otra entrada. Si no quieres perdértelas puedes  suscribirte al blog para recibir notificaciones de entradas nuevas.

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