Chefchaouen, la perla azul

Chefchaouen: La perla azul

Read-the-english-version-hereChefchaouen, también conocida como la perla azul, es un pequeño poblado montañés en el noreste de Marruecos. ¿Recuerdas la entrada “¿Quieres darle un vistazo a Pátzcuaro, México?“? Ahí te mostré un pueblo en blanco y rojo. En esta ocasión te presento Chefchaouen. Las vívidas casas de Chefchaouen presumen una combinación de azul y blanco. Si te gusta la fotografía, entonces disfrutarías las muchas oportunidades para tomar fotos que puedes encontrar aquí. Tengo algunas cosas que decir de Chefchaouen, pero si quieres saltarte tanta palabrería e ir directamente a las fotos, ve hacia abajo o haz click aquí.

Según algunas guías turísticas, Chefchaouen viene de la lengua beréber y significa “mira los cuernos”[1]. Esto debido a la forma de los picos de montaña que están sobre el poblado. Chefchaouen también es llamado Chaouen, Chawen, o Xaouen[2].

Y si quieres saber en dónde está Chefchaouen, observa el mapa de abajo. Puedes navegar en el mapa y hacer la vista más grande o más pequeña.

¡Ve las fotos de Chefchaouen aquí!

Cómo me enteré de Chefchaouen

Escuché acerca de Chefchaouen de pura casualidad en Casablanca. Estaba visitando una familia y una de las jóvenes mencionó algo acerca de un viaje de escuela reciente a ese lugar. Me quedé fascinado con la descripción que hice un poco de más indagación y en unos días después me dirigí hacia allá (haciendo una escala en Fes).

Yendo a Chefchaouen

Después de pasear por Fes (ya compartiré fotos de Fes en una publicación futura) fui a la estación de autobuses y me subí en uno rumbo a Tetouan (para bajarme en Derdara). Elegí una ventana del lado derecho. Un niño de tal vez entre diez y doce años se sentó a mi lado. Al parecer acababa de recibir dinero porque en pocos minutos empezó a comprar varias cosas que los vendedores en el autobús ofrecían. Incluso compró un reloj. Yo también compré algo local para comer y compartí un poco con él. Realmente no hablamos mucho.

El viaje de menos de tres horas en autobús me dio un buen vistazo de algunas partes del norte de Marruecos. Vi algunas extensiones de agua de la presa Al Wahda, la segunda presa más grande en África. Me maravilló el limpio azul que vi. Recuerdo haber estado tomando algunas fotos de la presa por la ventana del autobús cuando el niño me tocó el hombro. Me volví hacia él y con una sonrisa orgullosa me dijo “Le Maroc” (Marruecos en francés).

Un poco después llegué a la intersección de la carretera cerca de Derdara, el cual está como a 8 o 9 kilómetros de Chefchaouen. El siguiente paso sería tomar un taxi compartido pero el primero quiso cobrarme el doble así que me alejé. Unos pasos más distantes me topé con unos turistas alemanes que me invitaron a unirme a su grupo. Me parecieron buena gente pero ellos ya estaban regresando de Chefchaouen y ahora iban en otra dirección. Hablamos un poco y luego regresé a la estación de taxis en donde encontré otro chofer que me cobraba un precio justo. Me dejó cerca de la medina o antigua parte de Chefchaouen.

Ya me habían advertido de que algunos locales se me acercarían a ofrecerme hospedaje o drogas. Las drogas se venden mucho ahí. Según hay alrededor muchos plantíos de mariguana. Así que tan pronto como me bajé del taxi caminé tan rápido y con pasos seguros como si supiera a dónde iba cuando en realidad no lo sabía. Simplemente subí la colina entre las casas hasta encontrar un punto con poca gente y así poder ver mi mapa y alrededor. Ya que había llegado ahí sin reservación, busqué un hotel. La mayoría destinados a turistas de España y con precios en euros.

Después de un poco de caminar encontré un hotel más accesible. Hice un poco de negociación del precio y me dieron un buen lugar cerca del viejo fuerte o kasbah. Una vez ahí, dejé mis pertenencias y me fui a dar un recorrido para tomar fotos.

Caminando por Chefchaouen

Me sorprendió la belleza del poblado. Disfruté el escuchar y ver anuncios en español, inglés, francés y árabe. Sin embargo, el árabe marroquí es muy diferente del árabe egipcio y levantino con los cuales me sentía un poco más familiarizado. No pude entender mucho a los locales cuando hablaban árabe. Quise practicar con ellos pero para mi sorpresa el español era muy común entre ellos y me sentí fuera de lugar tratando de preguntar direcciones con mi árabe imperfecto cuando ellos empezaban a hablarme en español o francés.

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La vieja parte de Chefchaouen tenía muchas partes llenas de gente. Había algunos que hablaban a un volumen muy alto. La gente en esa parte de la ciudad parecía estar comprando y vendiendo todo el tiempo. Además había varios turistas también. Por otra parte, en las áreas más altas del poblado había calles agradables que no tenían casi gente en donde uno podía sentarse y relajarse.

En el hotel, en el lobby, conocí a un español en sus treintas que estaba trabajando en su computadora haciendo cosas relacionadas a la apertura de un hotel en Chefchaouen. También conocí a un hombre maduro musulmán que parecía no tener mucho qué hacer. Durante mi tiempo en Chefchaouen pasé un poco de tiempo hablando con ellos acerca de varios temas incluyendo la religión. Fue difícil hacerlo cuando ambos empezaban a fumar mariguana. Cada vez que empezaban, me tenía que ir. Con el hombre musulmán era difícil hablar de religión, él inmediatamente interrumpía y hablaba del Islam tan pronto como tocábamos algún punto religioso.

Volviendo a mi primer día en Chefchaouen, en una de las tiendas conocí a una turista coreana joven. Platicamos y caminamos juntos por cierto tiempo y luego nos separamos. Después encontré un buen lugar para comer. Continué tomando fotos y viendo tiendas. Continué caminando dándome cuenta que ya estaba obscureciendo. Compré algunas cosas locales para comer incluyendo el popular queso de cabra de Chefchaouen. Entonces decidí buscar pan para comer el queso.

Siendo seguido en Chefchaouen

Cuando caminaba por una de las calles principales de la parte más nueva del pueblo, un hombre en sus veintitantos años y de complexión atlética se me acercó y me preguntó si quería mariguana, shish, y otra lista larga de términos que no recuerdo. Simplemente le dije que no y seguí caminando. El caminó a mi lado preguntándome las mismas cosas en alguno de los otros cuatro idiomas que mencioné antes. Le dije que no, otra vez mientras aceleré gradualmente. Él insistió y siguió diciéndome que el podía conseguirme lo que fuera. Le dije que no otra vez pero continuó siguiéndome ofreciéndome cosas.

La caminata continuó al igual que sus preguntas. Me preguntó que idioma hablaba pero yo ya estaba irritado por su insistencia. Cambiando de idiomas me preguntó qué quería y a dónde iba. Al darse cuenta que no iba a obtener mucho de mí, empezó a decirme en inglés y en un tono desagradable, “ustedes turistas tienen paranoia”. Incluso trató de hacer contacto de miradas pero yo seguí mirando hacia el frente y en ocasiones a otra gente. No recuerdo qué más dijo. Sólo recuerdo la palabra paranoia porque la dijo varias veces mientras me seguía.

Seguí caminando hasta que finalmente me dejó solo. Quise asegurarme de dejarlo muy atrás. Continué buscando un lugar para comprar pan. Nada en esa área así que busqué por otras calles sin suerte. Regresé rumbo a mi hotel por otra ruta pero cuando vi un grupo de gente hablando en una esquina decidí darle un último intento. Me acerqué al azar a uno de ellos que me daba la espalda para preguntarle sobre alguna panadería cercana. “Disculpa”, dije. Se dio la vuelta y para mi sorpresa era exactamente el hombre que me había estado siguiendo justo unos minutos antes.

Terminé mi frase con un tono seco y sin gestos faciales, “¿sabes en dónde puedo comprar pan?” Sin pensarlo y con gestos normales me dijo en donde. O fue un buen actor o realmente no me reconoció en la obscuridad.

Inmediatamente me aparté de ahí yendo hacia el lugar para comprar pan. Admito que no fui amable con esa persona. No me agradó su abordamiento e insistencia. No fui paciente. En la vida hacemos muchas cosas que nada tiene que ver con vender u ofrecer cosas a otros; simplemente ser nosotros mismos puede frustrar a otros de maneras diferentes. Nuestros comentarios y acciones no siempre pueden ser bienvenidos y podrían lastimar o molestar a otros. La manera en la que somos en una relación, la forma en que servimos, en la que nos comportamos en clase, en el trabajo, o en la iglesia podría ser algo de lo que no nos damos cuenta. No dudo que todos podamos beneficiarnos con una dosis extra de empatía y paciencia.

“El que tarda en airarse es grande de entendimiento,
pero el impaciente de espíritu engrandece la necedad”. ~Proverbios 14:29

Pero tú dime, ¿qué piensas? ¿Qué harías si después de que das un “no” la gente siguiera insistiendo en venderte algo? Y ¿qué si te siguieran?, ¿qué harías? ¿Qué crees que sería lo mejor que uno podría hacer?

Fotos de Chefchaouen

Y ahora sí, aquí está Chefchaouen visto desde mi cámara. Comparte si te gustan estas fotos.

Tres fotos de callejones angostos adoquinados y casas blancas con azul.

Callejones angostos en Chefchaouen. Blanco y azul por dondequiera. Y en una de estas fotos se puede ver uno de los muchos hoteles que hay en Chefchaouen. Según la Wikipedia, hay más de 200 hoteles y la mayoría de los visitantes son de España que viajan ahí durante la Semana Santa y Navidad[2].

Un par de andadores llegan a esta pequeña plaza. Las coordenadas son 35.169002, -5.263680

Un par de andadores llegan a esta pequeña plaza. Las coordenadas son 35.169002, -5.263680

Dos fotografías: Foto 1: Este andador tiene arcos conectando ambos lados del área para caminar. Hay una pequeña línea en el adoquín que llamó mi atención. Noten la bandera de Marruecos. Y los medidores de luz son algo que no me había dado cuenta hasta que vi esta foto mucho tiempo después. <strong>Foto 2:</strong> Aquí hay otra calle agradable. Miren la casa de la izquierda. Me gusta la puerta con arco de herradura apuntado y las plantas que se dejan caer.

Foto 1: Este andador tiene arcos conectando ambos lados del área para caminar. Hay una pequeña línea en el adoquín que llamó mi atención. Noten la bandera de Marruecos. Y los medidores de luz son algo que no me había dado cuenta hasta que vi esta foto mucho tiempo después. Foto 2: Aquí hay otra calle agradable. Miren la casa de la izquierda. Me gusta la puerta con arco de herradura apuntado y las plantas que se dejan caer.

Dos fotos de andadores angostos en un vivo azul. Chefchaouen, Morocco.

¡Miren este azul!

Dos fotografías. <strong>Foto 1:</strong> ¿Será ésta la casa de algún hobbit? <strong>Foto 2:</strong> ¿Cuántas macetas puedes ver? Me llamó la atención cómo las tenían acomodadas.

Foto 1: ¿Será ésta la casa de algún hobbit? Foto 2: ¿Cuántas macetas puedes ver? Me llamó la atención cómo las tenían acomodadas.

<strong>Foto 1:</strong> La casa de la izquierda me llamó la atención. Pareciera como si hubieran pintado un cuadro azul sobre la casa blanca y que parcialmente se "deslizara" o "escurriera" hasta llegar a parte de la banqueta. <strong>Foto 2:</strong> También había varias escaleras muy interesantes. <strong>Foto 3:</strong> Muchas casas en Chefchaouen están construidas en estructuras de tres pisos.

Foto 1: La casa de la izquierda me llamó la atención. Pareciera como si hubieran pintado un cuadro azul sobre la casa blanca y que parcialmente se “deslizara” o “escurriera” hasta llegar a parte de la banqueta. Foto 2: También había varias escaleras muy interesantes. Foto 3: Muchas casas en Chefchaouen están construidas en estructuras de tres pisos.

<strong>Foto 1:</strong> Una interesante pintura simulando una puerta. Las palabras en inglés y en árabe en el contorno del arco dicen "Bienvenido a Xauen" (otro nombre corto de Chefchaouen). <strong>Foto 2:</strong>Agradables atuendos. De alguna manera vinculé a la mujer en azul con la pintura de la foto de la izquierda (foto 1).

Foto 1: Una interesante pintura simulando una puerta. Las palabras en inglés y en árabe en el contorno del arco dicen “Bienvenido a Xauen” (otro nombre corto de Chefchaouen). Foto 2:Agradables atuendos. De alguna manera vinculé a la mujer en azul con la pintura de la foto de la izquierda (foto 1).

Fotos de artesanías marroquíes.

En estas fotografías pueden ver algunas artesanías locales. Las prendas, cobijas y tapetes de lana parecen ser los más populares.

Fotos de cobijas coloridas colgadas y de gente en la calle comprando. Las mujeres visten prendas de una pieza de colores vivos y varias tienen su cabeza cubierta.

Foto 1: Cobijas de lana hechas a mano. Foto 2:Dependiendo de la calle en la que uno se encuentre se podrá ver mucha gente vendiendo y comprando.Foto 3: La mujer de la izquierda está comprando unos ajos y otras plantas. La otra mujer también en la izquierda está cortando unas calabazas. Noten sus atuendos.

Vendedores en la noche.

Vendedores en la noche.

Fotos de comida de Marruecos como el tayín, queso de cabra y la bessara.

Foto 1: Pollo tayín (por lo general escrito tajine o tagine y pronunciado “tayín”). Éste es el plato que más me gustó de la cocina marroquí. Puedes leer más acerca de esto en la entrada ¿Qué comen los marroquíes? Foto 2: El queso de cabra regional es un producto muy popular para comprar. Foto 3: Bessara, una deliciosa sopa espesa de haba y/o chícharos (guisantes o arvejas). También tenía ciertas especias y aceite de oliva o argán. Se come con pan.

Fotos de unos arcos y un edificio que antes era una iglesia católica.

La Plaza Mohammed V, es una glorieta con bancas y árboles enfrente de lo que antes era una iglesia católica que hoy simplemente la conocen como “la iglesia”.

Fotos de un fuerte y un andador para caminar.

El viejo fuerte o kasbah. En 1471 el sharif (líder o gobernante musulmán) Mulay Ali ibn Rashid creó un pueblo fortificado. El kasbah era un campo militar y residencia. Hoy es un museo y centro de estudios andaluzos. Aquí pueden encontrar más información en inglés del museo: http://www.minculture.gov.ma/fr/index.php?option=com_content&view=article&id=96&Itemid=104

Foto de una mezquita con un minarete octagonal.

La mezquita al masjid al-a’dam o La Grande Mosquée fue construida en el siglo 16 por Mohammed Ibn Ali Ibn Rachid. Esta mezquita tiene una nave rectangular con cuatro entradas. Ninguna está abierta a los no musulmanes así que no pude entrar. La mezquita tiene un minarete octagonal inspirado en la Torre de Oro de Sevilla.

Foto de un andador y muchas mesas y sillas.

Afuera del fuerte o kasbah está la Plaza Uta el-Hammam. Esta plaza tiene un pino en medio de un andador en donde muchos vendedores vienen a vender sus productos. También se pueden ver muchas mesas para cenar durante el día.

Foto de una explanada en la noche con mucha gente.

No pude encontrar el nombre oficial de este lugar. Google maps lo muestra como “Centre Sportif” que traducido quiere decir centro deportivo. Se encuentra a un lado del Hospital Mohammad V.

Chefchaouen-Morocco-42

Más fotos del "Centre Sportif" a un lado del Hospital Mohammad V.

Más fotos del “Centre Sportif” a un lado del Hospital Mohammad V.

Foto de un cementerio judío.

Un viejo cementerio judío en el sureste del poblado. Está en una colina. Hay una entrada en la parte de arriba y otra abajo. Muchos judíos se habían asentado en Chefchaouen en tiempo medievales después de la reconquista.

Fotos de Chefchaouen visto desde arriba.

Chefchaouen fue originalmente fundado al lado de un cerro y ahora se ha expandido a los cerros contiguos. Aquí hay tres vistas de Chefchaouen.

Foto de Chefchaouen

Una de las últimas fotos que tomé en Chefchaouen mientras esperaba el taxi para ir a España usando la ruta del transbordador Tangier-Tarifa.

Mi salida

Después de unos días agradables en Chefchaouen, mi siguiente escala sería Tangier para subirme al barco de la ruta Tangier-Tarifa como parte de mi ruta hacia Madrid, España. Me fui muy temprano del hotel en una mañana lluviosa. Fui a una calle abajo de la Plaza Mohammed V hacia la estación de taxis. Me iría en un taxi grande colectivo. La mayoría de ellos, Mercedes ejecutivos de cuatro puertas, aparentemente de los setentas y ochentas.

 

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Tuve que esperar hasta que hubiera más pasajeros. Una chica local en la esquina sujetando un paraguas y su bolso también estaba esperando. Unos minutos después llegó otro local en camisa y mezclilla. Después de esperar un poco más otro par de pasajeros más llegó. Puse mi equipaje en la cajuela, me senté detrás del chofer con tres hombres a mi derecha y la chica y otra mujer en el asiento pasajero del frente. Sí, estabamos asardinados pero esos carros son amplios y como yo no estoy tan grande pude caber bien. Mi viaje tomó menos de dos horas a Tangier y sin problemas.

Tal vez te gustaría leer: ¿Qué comen los marroquíes?

¿Qué opinas?

 

Este fue mi viaje a Chefchaouen. Tengo más fotos de Chefchaouen que me gustaría compartir pero eso será otra entrada futura así que mantente al pendiente visitando este sitio o puedes suscribirte al blog para recibir notificaciones de entradas nuevas.

Y ahora dime, ¿qué te parece Chefchaouen? ¿Hay algo que haya llamado tu atención en mi viaje por Chefchaouen? ¿Cuál fue tu foto favorita? y ¿qué crees que es lo mejor que se puede hacer cuando un vendedor te insiste muchas veces que debes comprarle algo? Me gustaría escuchar tus comentarios. Compártelos en la sección de abajo de comentarios. Si no ves la sección de comentarios vuelve a cargar la página 🙂

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Referencias

1. “Chefchaouen.” Complete Morocco. N.p., n.d. Web. 27 May 2015. <http://www.completemorocco.com/destinations-in-morocco/mountains/chefchaouen/> (Sitio en inglés)

2. “Chefchaouen.” Wikipedia. Wikimedia Foundation, n.d. Web. 27 May 2015. <http://en.wikipedia.org/wiki/Chefchaouen> (Sitio en inglés).

3. “Al Wahda Dam (Morocco).” Wikipedia. Wikimedia Foundation, n.d. Web. 30 May 2015. <http://en.wikipedia.org/wiki/Al_Wahda_Dam_(Morocco)> (Sitio en inglés).

Acerca de la fotografías: Todas las fotos fueron tomadas por Jesús Rosas a inicios de septiembre de 2013.

 

  • Una amiga me preguntó por qué las casas estaban en azul. Esta tradición la comenzaron los judíos que vivían ahí. Pero ¿por qué azul? algunos lo asocian con el color del judaísmo, otros como un símbolo de la paz y otros incluso dicen que es un color para repeler mosquitos y mantener las casas frescas. Así que la verdadera razón aún no la he podido comprobar de alguna fuente fidedigna.

  • Marina -www.adiccionporlosviaj

    Nunca había escuchado de Chefchaouen. Gracias por compartirlo y hacerme sentir que el mundo es todavía más asombroso e inmenso de lo que ya creo!
    Buenos caminos!!!

    • Oh, Marina. Y todo lo que nos falta por conocer de este mundo. Qué bueno que gente como tú también comparte sus aventuras por el mundo para que sigamos asombrándonos más. ¡Un abrazo grande!