Obituario a Jesús Rosas Núñez (papá)

 

Jesús Rosas Núñez 1940 – 2012

Jesús Rosas Núñez conocido desde su infancia como el “cuate” falleció a los 71 años de edad el martes, 6 de marzo de 2012 a las 4:33 pm en Guadalajara, Jalisco, México a causa de una hemorragia del tubo digestivo, gastritis medicamentosa y una insuficiencia renal crónica.

Jesús Rosas Núñez fue el quinto hijo de José Luís Rosas y María Refugio Núñez. Nació unos minutos antes que su hermano gemelo Gilberto el 10 de septiembre de 1940 en Guaymas, Sonora donde también se crió. Sus hermanos fueron José Luís (f), Héctor (f), Zeyda, Jorge, y Gilberto (f).

Estudió en la escuela primaria Luís G. Dávila y en la secundaria Número 4 en Guaymas. A temprana edad hacía historietas dibujadas que rentaba a sus compañeros de la escuela. Destaca entre sus personajes el Justiciero Rojo y Negro (basado en sus iniciales). Posteriormente él y su hermano conocidos como “Los cuatitos Rosas”” compraron un equipo de grabación e hicieron su pequeña compañía “Rosas Cumbres Films” filmando algunas películas de corte casero.

También estudió una carrera comercial como contador privado. Posteriormente trabajó en la Constructora Gama con el Ing. Bernardo de Lucas y en el periódico “El Monitor” de Hermosillo donde fue corresponsal en Guaymas. José Salido y Miguel Escobar figuran entre sus colegas estimados.

Entre sus logros se destacan la fundación del periódico “Cadena Editorial Rosas Núñez” que circulaba simultáneamente en Guasave, Guamúchil y Los Mochis, Sinaloa; el periódico El Reformador en Mexicali, B.C. y CONAPRE (Corporación Nacional de Prensa), empresa de servicios periodísticos publicitarios y culturales, y que algunos de sus reportajes se publicaban en las revistas nacionales “Nosotros” y “Mañana”. También creó FE (Fomento Editorial), IDEAS (Instituto de Editores Asociados) y la revista PERIODISMO-Comunicación Social para el Mejoramiento Humano. En sus últimos años escribió varios reportajes en el periódico de la ciudad de México Puntos de Vista. Debido a su vida profesional, Jesús Rosas Núñez residió en Guaymas (Son), Mexicali (B.C.), Tijuana (B.C.), Chihuahua (Chih), Tampico (Tamps), Monterrey (N.L.) y Guadalajara (Jal) y realizó numerosos viajes por el resto de la República durante muchos años.

Su vida profesional se vio intensamente afectada en los últimos años por sus problemas de salud, sin embargo, a pesar de ello nunca quiso dejar ni dejó de emplear sus últimos esfuerzos y energías disponibles para seguir en el periodismo y buscar maneras de continuar con su empresa. Entre sus amigos más cercanos en Sonora destacaron el Lic. Abel Pardo Serrato (f), José Luis Casanova y Leonel Osuna.

Nació en un hogar católico, religión que profesó devotamente hasta su conversión a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (“iglesia mormona”) en 1989 en la cual sirvió en varias responsabilidades tales como obispo y líder de sumos sacerdotes permaneciendo fiel y activo hasta el día de su muerte.

Jesús Rosas Núñez fue un hombre visionario y feminista admirando y valorando siempre a la mujer y en especial a las madres. Fue un hombre de ingenio y creatividad, elocuente y que le gustaba enseñar y compartir lo que sabía de manera generosa e incondicional. Fue un motivador nato. Se destaca su profundo entendimiento y discernimiento del comportamiento humano llegando fácilmente al alma de quienes lo escuchaban. Su motivación era motivar a otros. Disfrutaba descubrir el potencial de las personas y ayudarlas a realizar sus sueños y aspiraciones. A pesar de estas cosas a él mismo no le gustaba ser protagonista. Jesús Rosas Núñez tocó e inspiró la vida de muchos de manera profesional, emocional y espiritual.

Siempre fue formal, prudente, susceptible y cuidadoso de no herir o lastimar a nadie y, en gran sobremanera, respetuoso. Siempre evitó la confrontación y los pleitos. Entre sus numerosas frases destacan “la Paciencia es la Ciencia de la Paz” y “¿Es usted parte del problema o de la solución?”. Fue un hombre espiritual, de gran fe y reflexión que a menudo hablaba de Dios y del amor y oraba constantemente con profunda devoción y convicción. Siempre admiró la vida de Jesucristo y a menudo lo refería.

Jesús Rosas Núñez fue un hombre positivo y generoso, que creía en la bondad del ser humano, daba todo y casi nunca se compraba algo para él mismo, todo lo repartía diciendo “es un avance de lo que habrá de venir”. Siempre trató de ayudar a sus hermanos Gilberto y Jorge. Fue un hombre con alta empatía por los demás, sensible a los sentimientos de la gente y sobretodo sus hijos por quienes siempre se preocupó. En sus últimos días se lamentaba no haber podido hacer algo más por ellos.

Su vida está llena de historias y experiencias marcadas por su profesión y constantes viajes. Entre sus numerosas anécdotas sobresalen aquellas en las que su ingenio y carisma lo hacían salir de situaciones trágicas.

Como padre y esposo le gustaba colaborar en la casa. En ocasiones se levantaba temprano y preparaba desayunos para la familia. Limpiaba y le gustaba mantener en orden y en buen estado las cosas. Sus pasatiempos fueron leer, meditar y ver películas. Le gustaba viajar, enseñar, escribir, dibujar, caminar, arreglar muebles y la mecánica automotríz. En su infancia le gustaba el beisbol y en sus últimos años escuchar y cantar himnos. Sus postres favoritos eran el helado, las galletas de nieve, los malvaviscos y los chocolates.

Jesús Rosas Núñez formó y vivió su vida con cuatro familias. Primero con María Salcido, después con Alicia Cordero, después con María Antonieta Saavedra y finalmente con Dora González.

Le sobreviven su esposa Dora González Vda. De Rosas; su hijo con María Salcido: Jesús Daniel; su hijo con Alicia Cordero: Jesús; sus hijos con María Antonieta Saavedra Montijo: María Antonieta, Melina, Catalina, Jesús Héctor, Minerva Afrodita, Luz de los Ángeles y América Libertad; sus hijos con Aracely Melgar: Dafne Aracely y Jesús David; sus hijos con Dora González: Jesús Gilberto, Dora Maribel, Cony Felicidad y Vida Celeste.

También le sobreviven dieciséis nietos y dos bisnietos.

Los servicios funerarios se llevaron a cabo en Guadalajara el miércoles 7 de Marzo 2012 a las 4:30 pm en la capilla de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ubicada en la esquina Cruz del Sur y Conchitas. El servicio fue presidido por el obispo Benjamín Villarreal. La funeraria solicitada fue Memorial Home Class y la sepultura se realizó en en el panteón San Bernardino ubicado en la calle 10 en Guaymas, Sonora el viernes 9 de marzo a las 12:30 pm. El élder Mckenna acompañado por el élder Pedraza,  misioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ofreció la dedicación de la sepultura. La funeraria contratada en Hermosillo fue Santísima Trinidad.

Agradecimientos:

Se les agradece en gran manera el apoyo económico para solventar costos de funeraria, traslados, trámites y otros brindados por la familia Rosas Saavedra, la familia Hoyos Rosas, “Cuqui” Rosas, Raúl Cuevas López, Marco Antonio González García, Familia Freeman, Alicia Cordero, Aracely Melgar y el Barrio Victoria de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días bajo la dirección del obispo Benjamín Villarreal.

También se les agradece infinitamente a todas las personas, demás familiares, amistades, miembros de la Iglesia, vecinos, conocidos y servidores que participaron, ayudaron y apoyaron con su presencia, compañía, fuerza moral y espiritual, así como en otros asuntos administrativos y servicios, en especial a Everardo Silva, Javier Contreras y su esposa Marisela e hijos, Reynaldo Vizcaino y su esposa Lena, Andrey De la Cruz y su esposa Shalem, Héctor De la Cruz, Martín Marquez y su esposa Zayra Durán, Miguel Navarro y al Sr. José Luis García de la funeraria Memorial Home Class por caminar la segunda milla.

Jesús Rosas Núñez inspiró, enseñó y amó…

“Sí, y bienaventurados los muertos que mueran en el Señor desde ahora en adelante. Cuando el Señor venga, y las cosas viejas dejen de ser, y todas las cosas se tornen nuevas, se levantarán de los muertos y no morirán después, y recibirán una herencia ante el Señor en la ciudad santa.” Doctrina y Convenios 63:49

Notas:
f=finado
Fotografía por Max Freeman en Salt Lake City, marzo 2010.

  • Lullaby

    My Dear Friend,
    I feel so bad that I just found out about the death of your father. I’m so glad you went back to Mexico after graduation and spent time with him. Time with our loved ones is so precious and fleeting in this life. Thankfully, through the glorious Atonement, we have the gift of knowing that we shall see our loved ones again and that the words and experiences we didn’t get to have with them will be given to us again. As Elder Richard G. Scott said, our loved ones get to help us and love and care for us on the other side of the veil and are not really far away. They are busy serving the Lord and blessing their families in ways we cant see. I hope you’re at peace and that you feel Heavenly Father’s love in your life. Take Care.

    Your friend,
    Laurie Fielding Lyon

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