Dos de los mejores miradores en Qingdao

¿A quién no le gustan los miradores? Creo yo que a la mayoría nos gustan. El mirador puede ser al aire libre o en un lugar cerrado como un cómodo restaurante o sala de estar con la vista de toda una ciudad a los pies. Qingdao tiene muchos miradores a lo largo de sus playas y en mis constantes viajes a esa ciudad he podido visitar varios de ellos. Hoy les comparto dos más de los varios que he podido visitar. Uno es una pagoda en una pequeña colina y el otro es un parque en un cerro un poco más elevado con fuentes y varios lugares para sentarse, tomarse fotos, hacer ejercicio, meditar y mucho más. Con ustedes dos de los mejores miradores en Qingdao, China.

Esta pequeña pagoda está en la cima de un cerro no muy alto, pero aún así aquí se puede tener una de las mejores vistas de toda la ciudad Qingdao. Definitivamente uno de mis lugares preferidos en esta ciudad.

Ésta es una de las vistas que se obtienen desde arriba de la pagoda. Como se puede ver estaba algo nublado, lo curioso es que a pesar de lo obscuro de algunas nubes no me tocó ver nada de lluvia.

Después de platicar un poco con dos turistas de Corea les pedí que me tomaran una foto estando arriba con el mar de fondo, lamentablemente salí desenfocado en la foto. Bueno, al final de cuentas debo enfocarme más…

Desde arriba de la pagoda se pueden ver algunas de las varias playas que tiene Qingdao. Ésta es una de ellas.

En la cima de esta colina hay un parque que también tiene otras dos pagodas más pequeñas.

Y aquí estoy yo. Observando detalles.

Ésta es la otra pagoda del mismo parque. Al fondo en el centro y a lo lejos se puede ver la torre de la televisora de Qingdao.

No tengo idea de quién era esta mujer pero me pareció más japonesa que china.

Esta pagoda invita a una pequeña tardeada para dos o cuatro personas para una cena, juegos de mesa o simplemente un momento de meditación o tranquilidad con la ciudad y mar bajo la colina.

Otra de las vistas desde la pagoda más alta en otro día que regresé. Esta vez el día estaba más soleado.

Bajando de la colina por otro lado pude apreciar esta escalinata con una entrada de forma circular.

Este es el otro mirador que quiero mostrarles. Es un parque en la cima de un cerro más alto. Esta foto la tomé desde la pagoda.

El parque tiene varios puntos que muestran la ciudad. Desde aquí, por ejemplo, se puede ver al fondo la pagoda que había visitado antes.

Aquí esta otro de los miradores de Qingdao. Está en la cima de un lugar cuyo nombre se traduciría más o menos como el “parque de la montaña de la señal”. La historia dice que los alemanes ocuparon esta ciudad de 1891 a 1914 y durante ese tiempo usaron la montaña como una estación de señales. ¿Señales de qué? eso mismo me sigo preguntado hasta la fecha…

La torre principal del parque tiene una pequeña tienda giratoria en la que se pueden comprar algunas bebidas o aperitivos y sentarse como estas personas y disfrutar de la vista a 360 grados mientras la plataforma gira lentamente.

Este puentecillo ostenta algunas cadenas con bastantes candados rojos cada uno en forma de corazón.

Estos son los candados en forma de corazones que cuelgan de los barandales del puente.

Cada pareja recién casada coloca un candado en forma de corazón como parte de una tradición local en la que se cree que al hacerlo su matrimonio durará para siempre. ¿Matrimonios eternos? Me suena algo familiar.

Esta fuente es una de las principales en el parque. Se le conoce como la fuente de los cinco dragones.

El dragón principal de la fuente y la ciudad y mar detrás. Sería una mejor vista si no hubiera estado tan nublado. Otra opción sería ir en un atardecer de verano o ya en la noche con las luces y fuente encendidas.

Uno de los cinco dragones

Otra vista de la fuente de los cinco dragones.

¿Hombre confundido? Al parecer los letreros en chino también confunden a los chinos.

Este tipo de flor diminuta parecía abundar en el parque.

A veces me llaman la atención los arcos y marcos de puertas circulares. Algo no muy común en México.

El pasillo visto desde el otro lado.

El pasillo visto desde el otro lado.

La vista a la ciudad enmarcada en arcos y pilares no podía faltar

Fin de la entrada.