La ciudad de los mil minaretes

La Citadela de Salah Al-Din

El Cairo es también llamada la ciudad de los mil minaretes. ¿Pero qué es un minarete? Escuché de ellos por primera vez en la universidad a pesar de haberlos visto mucho tiempo antes en diferentes fotografías. Un minarete es una torre adyacente a una mezquita musulmana. Los minaretes pueden ser de varios diseños, grosores, alturas y materiales. El propósito de ellos había sido en su mayoría el lugar destinado para que un hombre subiera e hiciera el llamado a la comunidad para la oración, o sea el equivalente al llamado de las campanas que anuncian el comienzo de una misa en la iglesia católica. Otros hablan de que el minaret también albergaba fuego en las noches para ayudar al viajero a ubicar la ciudad. Hoy en día ya no es común ver a un hombre hacer el llamado a la oración desde el minarete, ahora usan altavoces, muchos de ellos colocados en la parte superior del minarete.

Mezquita de Ibn Tulún II

El punto interesante de El Cairo es que es una ciudad en la que abundan las mezquitas, tantas como ella misma. Hay mezquitas modernas y otras muy antiguas y su gran mayoría con sus minaretes altos y visibles a gran distancia. Hay tantas mezquitas que a veces una está enfrente de otra. ¿Por qué tantas mezquitas? ¿hay más religiosos devotos en Cairo que en otras partes del mundo? esa sería una pregunta para investigar y responder en otra ocasión, sin embargo sí es verdad que hablar de Dios y orar es algo que abunda en las calles de la vieja capital egipcia. Las mezquitas no siempre han sido un centro de reunión para orar, las mezquitas también siguen siendo parte de la comunidad en aspectos económicos, sociales, políticos, culturales y educativos. Estos centros han sido recinto de donaciones, de mobilizaciones sociales, políticas y culturales, así como centros de alfabetización, idiomas y otras enseñanzas hasta el día de hoy. Cada uno de estos centros es fácilmente reconocido por sus respectivos minaretes.

Cuando subí al minarete de la Mezquita de Ahmed Ibn Tulún (ver foto) pude corroborar el título de la ciudad. Allá en lo alto pude contemplar una parte alejada de la ciudad, la mezquita bajo mis pies y en la parte de atrás un horizonte adornado de varios minaretes. La parte más interesante fue contemplar todo esto en el momento de la oración de la tarde. Allá en lo alto podían escucharse las voces saliendo de cada mezquita con su peculiar llamado a la oración.