El hombre y sus pescados

Venta de pescado en un mercado en Luxor, Egipto

Venta de pescado en un mercado en Luxor, Egipto

Luxor, ubicado al sur de Egipto sobre el Río Nilo, tiene un mercado dividido en dos secciones, uno para los turistas y otro para la gente local. Era a mediados del 2009, unos amigos y yo íbamos de paso y aprovechamos a visitar el mercado. Una vez fuera del mercado turístico nos encontramos inmersos en una calle llena de gente. Una mezcla diferente de olores y sonidos llamaba la atención. Mujeres en velos, gente gritando, niños jugando, hombres regateando pan, ropa, semillas, frutas y verduras, carnes y muchos productos más a diestra y siniestra. De repente cuando todo parecía dibujar una escena en blanco y negro o cuando todo parecía un paisaje a escala de grises, un verde y plata vivos resaltaron varios pasos adelante, los vi por unos segundos justo antes de desaparecer, unos pasos más y de manera casi inesperada me encontré justo enfrente de un hombre sentado en el piso con pescados sobre unas plantas para mantenerlos frescos. Tenía unas monedas brillantes en su mano izquierda y llevaba un gran anillo en la otra mientras acomodaba su vendimia. El hombre y sus pescados llamaron mi atención y traté de capturar tanto como pude en una foto. No sé nada de este hombre, ignoro si lo volveré a ver, pero ciertamente no olvidaré su peculiaridad. No dudo que sea un hombre religioso, tal vez un padre y esposo trabajando para proveer para su familia. En este mismo sentido, si alguna vez tengo que ser recordado por alguien que pasara cerca de mí en su camino por la vida, si alguien tomara una simple foto de mí y nunca tuviera que olvidarme, desearía que esa foto mostrara que estoy haciendo algo bueno, algo inspirador y de buena reputación como trabajar por aquello que valoro más: mi familia.